15/1/2010

Alimentos secos, enlatados y semihúmedos

Para los propietarios que se preocupan, la nutrición de su mascota es casi tan importante como la de cualquier otro miembro de la familia. Sin embargo, no resulta fácil alimentar a un perro o a un gato ya que existe una enorme variedad de productos disponibles para animales de compañía.Una nutrición adecuada es fundamental para mantener la buena salud de la mascota. Muchos problemas cardiovasculares, digestivos, musculoesqueléticos, etc. se pueden evitar siguiendo una dieta sana y equilibrada. Por lo tanto es muy importante escoger los alimentos y las cantidades apropiadas para satisfacer las necesidades específicas de cada animal.

¿Qué alimento escoger?
No es lo mismo alimentar a un cachorro que a un animal geriátrico, ni tampoco tiene las mismas necesidades energéticas un Caniche que un San Bernardo o un perro que se pase los días tumbado en la alfombra que uno que salga habitualmente a hacer ejercicio con su propietario. Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es identificar la etapa de la vida en la que se encuentra el animal y la actividad
que realiza para darle el alimento adecuado.
A continuación sería recomendable hablar con el veterinario para que nos diera algún consejo sobre el tipo de alimento que deben recibir las mascotas, sobre todo si tienen algún tipo de necesidad especial (madres lactantes, perros deportistas, etc.).

Clasificación de los alimentos comerciales
Los alimentos preparados se pueden clasificar en función de diferentes criterios: sistema de procesado, ingredientes, método de conservación, calidad, etc. Uno de los más sencillos es el que los clasifica teniendo en cuenta el método de procesado, el de conservación y el contenido en humedad. Así, se puede hablar de tres tipos de alimento preparado: seco, enlatado y semihúmedo.

Alimentos secos
El ingrediente principal de este tipo de alimento es la carne (pollo, cordero, pavo, etc.) y también cereales molidos, algunos productos lácteos, vitaminas y minerales. Se elaboran mediante un proceso de extrusión que permite una cocción rápida del almidón de los alimentos de modo que se aumenta la digestibilidad y
sabor del producto final. Su tratamiento posterior con calor puede provocar la pérdida de algunas vitaminas por lo que normalmente los fabricantes incorporan una cantidad extra de estos nutrientes. Así mismo, el tratamiento con calor reduce la humedad del producto hasta un 10% o menos, lo cual evita la contaminación por hongos o bacterias.
Los alimentos secos son más económicos que los húmedos o enlatados y se pueden almacenar durante bastante tiempo sin que se deterioren. Además, a diferencia de los alimentos enlatados, se pueden dejar en el plato durante todo el día por lo que este tipo de producto es el más común que utilizan los propietarios de mascotas. Otra de sus ventajas es que el proceso de masticación y trituración ayuda a eliminar el sarro y a retrasar la aparición de la placa dental. El único inconveniente de estos alimentos es quizá, que pueden resultar menos sabrosos para paladares finos, sobre todo los productos con un bajo contenido en grasa o con escasa digestibilidad. No obstante, en los últimos años, se han desarrollado alimentos que suplen estas carencias, y que debido a su elevado contenido en grasa deben suministrarse en menor cantidad.

Alimentos enlatados
Los alimentos enlatados pueden ser de dos tipos: los que proporcionan una dieta equilibrada y completa y los que están compuestos exclusivamente por productos cárnicos. Estos últimos carecen de vitaminas y minerales añadidos y están pensados para complementar una dieta ya equilibrada de por sí. Por ejemplo, es habitual que muchos propietarios, para evitar que sus mascotas se “aburran” del alimento seco, añadan este tipo de productos con el objetivo de hacer más agradable la comida de sus animales de compañía.
El otro tipo de alimento enlatado posee una composición similar a la del alimento seco, es decir, carne, cereales, vitaminas y minerales si bien cambia el modo de preparación: se cocinan y mezclan todos los ingredientes húmedos, se colocan en la lata, ésta se sella y se esteriliza. Los alimentos enlatados tienen un elevado contenido en grasa que refuerza la textura y el sabor del producto y hace que sean, por lo tanto, más apetecibles para la mascota. Esta característica, no obstante, también puede resultar perjudicial para los animales que tengan un estilo de vida sedentario o con necesidades calóricas bajas, ya que una alimentación exclusiva con productos enlatados puede provocarles sobrepeso.

Alimentos semihúmedos
Los alimentos semihúmedos están fabricados con tejidos animales congelados o frescos, cereales,grasas y azúcares simples. Tienen una textura más blanda que el alimento seco. Al tener un elevado contenido en azúcares los alimentos semihúmedos son más palatables y digestibles que los otros y a los perros les resultan muy apetecibles (los gatos tienen una menor predilección por los alimentos dulces). Por otra parte, debido a su menor contenido graso, la densidad calórica también es menor por lo que para cubrir sus necesidades energéticas, el perro tendrá que ingerir grandes cantidades.
Algunos propietarios prefieren este tipo de alimento porque generalmente huele menos que los enlatados, sin embargo, al igual que las latas, tampoco pueden dejarse en el plato durante mucho tiempo. Por otra parte, también tienen un precio elevado, se podría decir que está entre el del alimento seco y el enlatado.

Fuente: Ateuves

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